LA SILLA DE BISTRÓ PARISINO, OBJETO DE CULTO

LA SILLA DE BISTRÓ PARISINO, OBJETO DE CULTO

Indiscutiblemente una de las imágenes que nos evoca la capital francesa es la de sus encantadoras terrazas coloridas. Especialmente responsable de este encanto, la silla Drucker. Sin duda alguna la que adorna desde hace más de un siglo cafés y restaurantes a lo largo de la ciudad luz.

Esta silla, que hoy en día es un ícono del diseño alrededor del mundo, nació durante la “Belle Epoque”. Exactamente en 1885, dentro de un pequeño taller del distrito 19 en París. Su creador el polaco Louis Drucker, artesano del ratán, la palmera tropical de la cual se obtiene una fibra vegetal similar al mimbre. Un material con la solidez y elegancia de la madera, pero mucho más flexible lo cual facilita su característico trenzado a mano.

 

 

 

 

En aquella época, finales del siglo XIX, la emperatriz Eugenia (esposa de Napoleón III) impuso la moda de sentarse en los jardines a conversar con otras damas. Verdaderamente una situación para la cual se necesitaban muebles elegantes y resistentes a la intemperie a la vez. Es decir, las creaciones trenzadas y multicolores del naciente artesano emprendedor Drucker.

 

 

 

Posteriormente, al finalizar la primera guerra mundial, los cafés parisinos sacaron sus mesas y sillas a las calles para retomar la alegría y retomar los sinsabores. De esta manera, el mobiliario de Drucker se tomó las terrazas de la ciudad. En consecuencia, convirtiéndose en una tradición que ha permanecido en el tiempo.

 

 

 

Actualmente la fabricación de este asiento sigue siendo un que hacer 100% exclusivo . Un material y un estilo que reconocidos diseñadores, arquitectos, y decoradores de interiores de todo el mundo refieren. Del mismo modo por su buen gusto, originalidad y adaptación a todo tipo de ambientes. Sin duda alguna una pieza única y emblemática. Antes que nada, embajadora de la alegría parisina. Portadora desde el 2007 del título de “patrimonio vivo de Francia” por su exclusivo desarrollo artesanal transmitido de generación en generación. Indiscutiblemente un objeto con personalidad propia y mil historias más por contar.

 

https://www.decosillas.com/es/sillas-parisinas-bistro/f-112

 

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