Cómo cuidar las sillas de tu casa u oficina, según el material

Cómo cuidar las sillas de tu casa u oficina, según el material

Saber cuál es la mejor manera de limpiar y cuidar las sillas que tienes en tu casa o en tu oficina te ayudará a que luzcan más bonitas y te duren más tiempo. Te contamos cómo lograrlo en función del material con el que estén hechas.

 

Una de las preguntas que más nos hacen cuando nos compran ciertos muebles o complementos de decoración es la manera en la que se limpian o se conservan mejor. Y esto es algo que no falla en el caso de las sillas.

 

De hecho, a la hora de comprarlas, nosotros es un requisito que siempre recomendamos tener en cuenta. Porque claro, no es lo mismo una silla de terciopelo para el comedor de una casa donde sólo viven adultos, que para una casa donde hay niños pequeños. Sin duda, tienen más probabilidades de ensuciarse en el segundo caso y, por tanto, siempre será mejor decantarse por otro tipo de sillas o, al menos, saber que eso puede ocurrir con frecuencia y, por tanto, ser conscientes de que las vamos a tener que limpiar. Llegados a ese punto, saber cuál es la mejor manera de limpiarlas, siempre será de gran ayuda.

 

Por eso, a la hora de comprar unas sillas, ten en cuenta si se van a utilizar mucho o poco, si hay niños o animales en casa, porque es probable que se puedan manchar más o menos, si son para la cocina, el comedor o para la habitación, etc.

 

Del mismo modo, saber si la silla es para el despacho que tenemos en casa o para la oficina donde, probablemente, los trabajadores pasen muchas horas sentados en ellas y, por tanto, habrá que tener muy en cuenta el respaldo de las mismas.

 

En función de las respuestas, siempre será mejor que te decantes por un tipo de silla u otro. Pero hoy no queremos hablarte de esto, sino de cómo limpiar las sillas que ya tienes, de manera que luzcan más bonitas, no se estropeen y, por tanto, te duren mucho más tiempo, que es lo que todos queremos, aunque de vez en cuando toque cambiarlas, sí o sí.

 

Cómo limpiar sillas de terciopelo o velvet

Han sido, sin duda, la sensación de 2019 y van a seguir siendo tendencia este 2020. Por eso, es muy probable que tengas alguna de ellas en casa o en la oficina. Lo ideal es que las tengas en un lugar que no se manchen demasiado, pero si te has decantado por ellas para el comedor, no sufras, porque se pueden limpiar y de manera sencilla.

 

Por ejemplo, si quieres limpiar una silla como nuestra silla Ágata azul de terciopelo, sólo tienes que tener a mano los siguientes ingredientes: detergente, disolvente de limpieza en seco (es importante que se moje lo menos posible), agua, una esponja, unos paños y un secador de pelo.

 

Si lo que se ha caído es agua, bastante con que lo absorbas lo antes posible con papel de cocina y pases el secador, pero no lo pegues demasiado a la silla (mira que tampoco esté muy caliente el aire).

 

Si se ha manchado la silla con otro tipo de comida o bebida que deje mancha, mezcla en un pequeño barreño el detergente y el disolvente (con unas gotitas del primero y media cucharada del segundo bastará), empapa suavemente un cepillo de cerdas duras o una esponja  y frota; eso sí: escurre todo lo que puedas el cepillo o la esponja, antes de pasarla por la silla; cuanta menos agua le entre al terciopelo, mejor que mejor).

 

Si limpias la mancha nada más caerse, no habrá problemas en limpiar la silla. De lo contrario, te costará algo más sacarla.

 

Cómo limpiar sillas de madera

Son un clásico en cualquier casa, por lo que es muy probable que te encuentres con este caso. Lo bueno de estas sillas es que se limpian muy fácil. Eso sí, para que no se estropeen, tienes que procurar que se mojen lo menos posible y, sobre todo, mantenerlas hidratadas. Tanto limpiarlas, como conservarlas, se puede hacer sin problemas con productos naturales. Te cuento un par de trucos:

 

  • Para limpiarlas: mezcla unas gotas de amoniaco (cuidado, porque ya sabes que es un producto muy fuerte) con las claras de un huevo, previamente bien batido. Pasa esta mezcla por las sillas y verás como no hay mancha que se resista a esta combinación.
  • Para darles brillo e hidratarlas: en este caso, lo más recomendable es hacer una mezcla de un poquito de aceite de oliva con un poquito de zumo de limón. Unta la punta de un trapo limpio en esta mezcla y pasa bien por las sillas. Además de darles un efecto de barnizado, deja un agradable aroma en las mismas. Hay quien añade a estas mezclas unas gotitas de aceite esencial de pino o de lavanda, para lograr una mayor sensación de limpieza y frescura, al mismo tiempo.

 

Cómo limpiar las sillas de plástico

 

Habituales, especialmente en hostelería y en oficinas, lo mejor de estas sillas es que se limpian sin problemas. Normalmente, basta con pasar un paño húmedo con agua o con un poquito de jabón y quedarán como nuevas.

 

Sin embargo, de vez en cuando, si que es recomendables añadir a esa mezcla unas gotitas de amoniaco o, si lo prefieres, de vinagre blanco, con el objetivo de desinfectar. Al fin y al cabo son sillas en las que se sienta todo el mundo y son muy propensas a que los microorganismos o las bacterias se queden en ellas.

 

Ahora es tu turno

Estos han sido algunos de los consejos de hoy, pero tenemos muchos más para ti. Así que si tienes alguna duda con respecto a cómo comprar las sillas que tengas en casa o en la oficina, sólo tienes que dejarnos un comentario en este post o dejarnos un comentario en redes y te responderemos encantados.

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